El dólar estadounidense concluyó la jornada con descenso y así interrumpió tres días con incrementos en el mercado internacional de divisas o Foreign Exchange Market (Forex).
Con una reducción de 7.99 centavos a 17.1669 unidades terminó hoy el tipo de cambio en el mercado internacional, luego de que en la víspera el Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) anunciara su determinación de subir la tasa de interés de referencia un cuarto de punto porcentual a un rango de entre 3.75 y 4 por ciento.
Lo anterior implica un giro, tras el ciclo de recortes a la tasa de fondos federales de la Fed que dio inicio en septiembre de 2024 y que la llevó a un rango de entre 3.5 y 3.75 por ciento en el último mes del año pasado.
El tipo de cambio mostró una corrección a la baja, siendo la cuarta divisa más apreciada en la sesión, luego de 3 sesiones al hilo en las que acumuló una depreciación de 1.20 por ciento, según especialistas de Banco Base.
Señalan que, en la canasta amplia de principales cruces, las divisas más apreciadas hoy fueron el florín húngaro, con 0.84 por ciento; el rand sudafricano, con 0.78 por ciento, el shekel israelí, con 0.57 por ciento; el peso mexicano, con 0.47 por ciento; y la corona sueca, con 0.41 por ciento.
La apreciación del peso ocurre a la par de un debilitamiento del dólar estadounidense de 0.08 por ciento de acuerdo con el índice ponderado.
Durante la sesión destacó la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos en el mercado secundario, después de ocho sesiones consecutivas de incrementos.
Las materias primas de energía, por otro lado, terminaron la sesión con pérdidas casi generalizadas, tras la noticia de que Arabia Saudita seguirá exportando petróleo a través de Omán.
La información de Bloomberg muestra que el crudo referencial West Texas Intermediate disminuyó 0.51 por ciento a 101.91 dólares el barril y el Brent lo hizo 0.95 por ciento a 104.82 dólares.
Para Monex Casa de Bolsa, el dólar fue afectado por una moderación del sentimiento de cautela entre los inversores, derivado de las expectativas de menores presiones al suministro global de petróleo.